Especializados en acciones formativas singulares y coaching, facilitamos el desarrollo de las competencias necesarias para que una persona se sienta más capaz de alcanzar los objetivos que se propone. Sentirnos capaces hace que nos sintamos con el control de qué hacer en una situación; y eso está en la base del bienestar personal y, como consecuencia, del éxito profesional.

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lunes, 10 de octubre de 2011

Adiós Steve Jobs, “héroe de la humanidad”

Hace ya casi una semana nos despertábamos con tristeza, con un ligero encogimiento del estómago. “Se ha muerto”. Era una noticia anunciada, pero nos ha costado asimilarla. Steve Jobs se había convertido en un personaje cercano en nuestras vidas. Hizo cosas que impactaron de tal forma en la humanidad, que la ha llegado a cambiar en gran medida: permitió que nuevos conceptos, nuevas ideas, nuevos paradigmas, transformaran la forma de relacionarnos, con el mundo y con nosotros mismos; generó unas expectativas en el mercado tecnológico desconocidas, y popularizó la cultura de la “innovación”. Pero Steve Jobs no supone sólo lo que algunos llamarían “adicción a la manzana”.

Es curioso… hoy, decir “la manzana”, ya no es hablar de Manhattan; el sencillo icono, logo de la marca, es sinónimo de innovación, de la máxima prestación, casi a veces de prodigio. Una manzana mordida es “Apple”, la marca; el “store” es el Apple “store”; Mac, ya no es McDonalds, ¡es otra cosa!, ¡muchas cosas!: el mundo “Mac”; como el mundo “i”:  iPod, iPhone, iPad, iCloud… (hasta el tan extendido hashtag en Twitter, #iSad, ideado como tributo a su memoria). Steve Jobs creyó, vio, y abrió un mundo de posibilidades casi infinitas - o como dirían los protagonistas de su película Toy Story: “hasta el infinito y más allá”. Pero no sólo fue un genio que pensaba diferente, como tantos otros reflejados en este anuncio con el que Apple nos deleitaba hace unos años, y que bien refleja el espíritu de la compañía, Think different!



Jobs, ejemplo de auto-liderazgo, de marca personal

En la primera adolescencia es muy habitual leer biografías de héroes que realizan rescates, aventuras, que alcanzan grandes logros. Es una buena práctica que nos ayuda a tener modelos, a mirar más alto, a ver cómo otros logran lo que se proponen, alcanzando resultados extra-ordinarios. La de Jobs, sin embargo, es una de esas biografías que hay que conocer en todo momento de la vida, compartir con otros, transmitir a nuestros hijos, mostrar a los coachees. Su discurso en la Universidad de Standford, al que ya hicimos referencia en nuestro ‘post’ del pasado 23 de enero, no puede ser más inspirador, más capacitante. Es un ejemplo de elección, de constante reinventarse, de aprovechar todos sus aprendizajes, todas sus capacidades,  sacando provecho a todo su potencial, saltando los límites de lo esperado, de lo establecido, de lo habitual. La demostración de una verdadera marca personal, como la entendemos, desde el auto-liderazgo; y que hace que suponga para nosotras uno de esos héroes cuya biografía inspira, alienta y emociona. 


Y no sólo lo que hacía era extra-ordinario… Jobs también fue capaz de transmitirlo, compartirlo, con un carisma arrollador y un enorme talento, llevándonos a la reflexión y al compromiso.

Tu tiempo es limitado, así que no lo desperdicies viviendo la vida de otra persona. No te dejes atrapar por el dogma – que es vivir con los resultados del pensamiento de otras personas. No dejes que el ruido de las opiniones de los demás ahoguen tu propia voz interior. Y lo más importante,
ten el coraje de seguir tu corazón e intuición.

Casi todo   todas las expectativas externas, todo el orgullo, todo el miedo a la vergüenza o al fracaso, todas esas cosas - desaparece ante la muerte, dejando sólo lo que es verdaderamente importante. Recordar que vas a morir es la mejor forma que conozco para evitar la trampa de pensar que tienes algo que perder. Ya estás desnudo.
No hay razón para no seguir tu corazón.

El valor de sus palabras es incalculable, muy superior al de la marca que deja. Su valor es el de un “héroe de la humanidad”, que nos guía y que nos hace pensar en nuestra propia vida.

Gracias, Steve.
Descansa en paz.


miércoles, 28 de septiembre de 2011

¡SÍ! ¡Queremos RESPONSABLES!


El pasado 14 de septiembre, José Manuel Corona publicaba un ‘post’ en su Blog Desarrollo e Innovación en Recursos Humanos que hace un par de días nos llegaba de la mano de rhhMagazine Red Social: ¿Responsables o Managers? ¿Qué quiere para su empresa

¡Nosotras queremos RESPONSABLES! ¡Sí!

Es decir, personas “hábiles para responder”, personas que sean conscientes de sí mismas, de sus reacciones, de su valía y de su aprecio por los demás. Estamos convencidas de que sólo desde el aprecio por uno mismo se puede valorar a los demás y hacer que saquen lo mejor de sí mismas.
Manager suena bien, es una palabra mucho más flexible que "jefe", que "mando". Es una palabra que evoca gestión, manejo. Está bien. Sugiere una evolución en esto de hacer que otros hagan algo. Pero las palabras contienen mucho más que un significado, contienen también un valor, “denotan y connotan”. Con las palabras construimos el mundo. Cuando decimos “jefe” y “subordinado” estamos mostrando una relación que establecemos, que es diferente de cuando utilizamos “líder” y “colaborador”, o  “manager” y “equipo”. 
Nosotras queremos RESPONSABLES, que se tomen en serio el trabajo de dirigir a otros, de liderar. Es algo que tenemos muy presente en nuestra formación en liderazgo.
Dirigir personas es un trabajo con uno mismo en primer lugar. No es el trabajo técnico con el que probablemente se ha alcanzado esa posición. Es un trabajo que hay que hacer y que requiere unas competencias específicas.
Y aquí viene la complicación: no se trata sólo de hacer cosas, sino de ser persona también. No se hace uno responsable, se es responsable. Y es en esta faceta del ser donde aparecen los bloqueos, las limitaciones, las incapacidades,… No basta aprender, hay que aprehender a ser responsable. Y esto puede facilitarlo un proceso de Coaching.

lunes, 17 de enero de 2011

Mindfulness... para comenzar este nuevo año, esta nueva década

“¿Ves, Momo?, a veces tienes ante ti una calle que te parece tan terriblemente larga que nunca podrás terminar de barrer. Entonces, te empiezas a dar prisa, sin cesar. Cada vez que levantas la vista, ves que la calle sigue igual de larga. Te esfuerzas aún más, empiezas a tener miedo, al final te has quedado sin aliento. Y la calle sigue estando por delante. Así no se debe hacer. Nunca se ha de pensar en toda la calle de una vez, ¿entiendes? Hay que pensar en el paso siguiente, en la inspiración siguiente, en la siguiente barrida. Entonces es divertido: eso es importante, porque de esa forma se hace bien la tarea, y así ha de ser. De repente, paso a paso, se ha barrido toda la calle. Uno no se da cuenta de cómo ha sido, pero no se ha quedado sin aliento. Eso es importante”.
Michael Ende (1973) Momo. Editorial Alfaguara (1995)

¿Necesita aclaración? Ende centra la atención sobre lo importante. Lo que cuenta. Lo que da sentido a nuestra vida. El disfrutar de cada momento, porque ese disfrute es lo que nos va a llevar a fluir en la tarea, a realizar cosas extra – ordinarias, más allá de lo esperado, o más allá de lo habitual.

Empezamos el año proponiéndonos objetivos, planes de acción nuevos, sueños que alcanzar. ¿Nos proponemos también vivir plenamente cada paso que damos?

En estos primeros días leemos en posts, mensajes y prensa; oímos recomendaciones de conocidos, amigos, e incluso en la radio y la televisión, sobre qué plantearse en el nuevo año. No faltan entre los objetivos de primero de año los clásicos "ir al gimnasio", "dejar de fumar", o "adelgazar", o el "inglés"... Acciones que como calles larguísimas podrían parecer imposibles de barrer.

Decidir qué hacer en “el tiempo que se os ha dado”, como dicen en el Señor de los Anillos, es un gran reto. Es un continuo de elecciones y acciones con el que incluso muchas personas identifican a su persona. Cuando alguien se presenta ante un grupo suele decir “Soy … abogado, arquitecto, etc.” ¿Cuántos dicen: “Soy un arquitecto apasionado con mi trabajo y que disfruto diseñando …”?


No tenemos costumbre de preguntarnos si estamos disfrutando con lo que hacemos y si estamos viviendo el momento como “el gran momento”. Y en este sentido, una pregunta poderosa es "¿Cómo querrías sentirte en los últimos momentos de tu vida?" En el capítulo de House en el que muere Amber, dice al despedirse “No es eso lo último que quiero sentir”. Curiosa reflexión...

Al final la vida... ¿qué es? ¿lo que hacemos, o lo que sentimos?

Vivir cada momento como el momento. Una filosofía, una praxis, un elemento de la personalidad: mindfulness. Un fenómeno trabajado en la Psicología y que despierta actualmente un gran interés. No se trata sólo de una forma de meditación del budismo y del ideal Zen de vivir el momento presente, o una filosofía de vida o un modo de conducirse ante ella. En Psicología se le considera un constructo de personalidad, y puede afectar a la forma en que una persona piensa, siente y actúa.

Puede definirse como atención y conciencia activas y plenas, presencia atenta y reflexiva ante el momento presente, sin valorar, sin juzgar, sólo tomando conciencia de lo que se siente. A veces será bueno y a veces no tanto. El mindfulness no juzga, te lleva a fijarte en lo que sientes, porque desde ese conocimiento tú puedes hacer tus elecciones. Frente a los planteamientos del control personal, de la eliminación de todo aquello que nos altera, incomoda o estresa, el mindfulness propone que la conciencia de lo que se siente, en sí misma, facilita la autorregulación y el equilibrio.

Nos gusta este planteamiento. No se trata de eliminar nuestras sensaciones, de controlarlas, no son defectuosas, no son debilidades, es parte de nuestra forma de ser.
La clave es tomar conciencia de cómo me siento, adónde me llevan esos sentimientos y sensaciones, y si es ahí adonde quiero ir y de esa forma. En definitiva desarrollar una de las inteligencias que identifica Howard Gardner (1983): la inteligencia intra – personal, y que es la capacidad de conocernos, entendernos y gestionarnos. Es un gran reto porque desarrollar esta inteligencia que forma parte de la Inteligencia Emocional es algo que dura toda la vida.

¿Quieres conocerte? ¿Quieres ser el jinete o el caballo de tu vida? ¿Quieres sentir cada momento como el momento?

Estos son los objetivos que proponemos para este año. No son tan típicos. Son más trascendentes. ¿Te unes?

martes, 21 de septiembre de 2010

Conferencia - taller en el I.E.: Personal Branding

On Thursday  23rd of September 2010
It’s all about YOU!


Key points to make the difference working on your Personal Branding
  • Are you thinking in a career reorientation?
  • Are you to enter the professional market?
  • Might be thinking of an entrepreneurship?
The c.v. is dead! Now we’re living a paradigmatic change in the market, with other rules you should definitely know.

We’re talking about YOU, about how to discover your attractiveness for your market, about creating your PERSONAL BRAND.

SPEAKERS:

   JANE RODRÍGUEZ DEL TRONCO
   Marketing Professor and Executive Coach
   ISABEL ARANDA
   Human Resources Professor and Executive Coach
  

viernes, 23 de julio de 2010

Autoliderazgo y Personal Branding

Algunas personas nos preguntan, “¿tener una marca personal es convertirte en una cosa vendible?”

En el mes de mayo impartíamos una conferencia en Cesma, Escuela de negocios, sobre “marca personal”: expectación, interés, preguntas y más preguntas, y al terminar: “yo quiero eso”.

¿Cómo crees que se construye una marca personal? ¿Desde un mensaje superfluo, pegadizo, o desde la autenticidad y la esencia de la persona?

Construir una marca personal es un proyecto ambicioso, enorme. No es vender un eslogan, un mensaje o un producto/persona. Es transmitir lo que a esa persona que ofrece su marca personal le hace único, exclusivo, a tener en cuenta.

En grandes líneas, diremos que para construir una marca personal, el primer paso es el autoconocimiento; el segundo, definir qué quieres conseguir en tu vida, tanto profesional, como personalmente; el tercero, diseñar tu plan de acción para alcanzarlo; y el cuarto, diseñar tu estrategia de comunicación, según aquello que te hace diferente, con valor, para tu “mercado”.

¿Y tiene que ver el autoliderazgo con una marca personal?

En gran medida, pensamos que mucho. El autoliderazgo es la competencia principal, básica, para el desarrollo de una verdadera marca personal.
  • En ambos casos partimos del autoconocimiento: quién eres, qué te define, qué te hace único, cuáles son tus puntos fuertes, tus áreas de desarrollo,…
  • La misión es el segundo paso, el para qué de tu vida, tu trabajo, tu posición en el mercado. ¿Qué sentido tiene todo esto para ti? ¿Qué objetivos te has marcado? ¿Cuáles son tus metas? Entendemos siempre, en una búsqueda de la autorrealización, la satisfacción personal y la felicidad.
  • El tercer paso es el de la... ¡creatividad! ¡Sí! El momento de diseñar tu plan de acción, aquello que te llevará a alcanzar los objetivos marcados, a ponerte en el camino del logro de tus metas, de tu visión.
  • Y por último, el diseño de tu estrategia de comunicación. ¿Qué te hace a ti tan especial para que otros quieran conocerte, amarte, leerte, contratarte? Sin ese reconocimiento de tu valor, de lo que ofreces a los demás, difícilmente podrías avanzar en el diseño de tu marca personal.
Y como sucede en el autoliderazgo, la marca personal ha de irradiar coherencia, sentido, servicio, oportunidad. Cuando te lideras a ti mismo, lo haces desde la coherencia con tu misión, tus valores, tu filosofía de vida, y tus actos lo reflejan. Cuando presentas una marca personal, lo haces exactamente desde ese mismo lugar.

El autoliderazgo se manifiesta en todo lo que hacemos, las emociones que mostramos, en cómo nos comunicamos, en las decisiones que tomamos, en cómo tratamos a los demás, al final todo ello hace que los demás te perciban de una determinada manera, que tengan una imagen de ti.

La marca personal no deja de ser una imagen muy cuidada de cómo quieres que te vean, mas desde la autenticidad y la coherencia con tu proyecto vital.

El arte de ser uno mismo

Quizás sea el arte más complejo y creativo que existe, el arte de construirse como protagonista indiscutible de uno mismo.

Y… ¿quién no es el protagonista de su propia historia? Quien tiene creencias limitantes, quien se siente impulsado a actuar inconscientemente, quien tiene una autoestima baja, quien siente que no tiene el control de su vida, quien tiene la sensación de sentirse arrastrado por los acontecimientos,… ¡demasiadas personas!

El autoliderazgo se reconoce como la clave para la realización personal. Empiezas por definir qué propósito tiene para ti tu vida, porque de esa misión personal surgirán tus metas, tus actos, tus pensamientos, tus sentimientos, incluso tus estados emocionales.

Presentamos nuestras empresas hablando de su misión, de su visión, de sus valores, de su filosofía, y esto lo hacemos porque para las personas es importante conocer esta información, ya que nos permite entender la coherencia y el valor que tiene la empresa.

Y precisamente porque esa es una información valiosa para entender la coherencia y el valor, si para nosotros es importante la autorrealización, es algo que también tendríamos que definir a nivel personal; ya que tener claro nuestra misión, nuestra visión, nuestros valores y filosofía nos impulsa a hacernos responsables de nuestras actos y plantearnos logros acordes con nuestros propósitos.

En una empresa, identificamos el DAFO (Debilidades, amenazas, fortalezas, oportunidades), tomamos decisiones estratégicas de adónde ir; desde ese análisis, definimos objetivos, tácticas, planes de acción.

¿Y a nivel personal?, ¿hacemos el ejercicio de identificar nuestras fortalezas, nuestros puntos débiles, nuestras áreas de mejora, nuestras oportunidades? ¿Qué hacemos ante nuestras limitaciones? Sólo si sabes con qué cuentas, aquello que te hace único, desde tu autoconocimiento tienes posibilidades de gestionar con acierto tus recursos y, además, motivarte.

Liderarse a uno mismo es una competencia intrapersonal de la Inteligencia Emocional que difundió Goleman, y un componente de la inteligencia personal identificada por Gardner, que nos permite autoconocernos, autogestionarnos y automotivarnos, en definitiva, ser el jinete y no el caballo en nuestro galopar por la vida. ¡Llevar las riendas!

Se compone de un conjunto de conocimientos, habilidades y comportamientos que nos permiten elegir un modo de ser propios, y dirigir nuestra forma de actuar en coherencia con el sentido que damos a nuestra vida. Se fundamenta en el ser que soy y se manifiesta en lo que hago. Tiene cinco elementos: la autoestima, el valor que nos damos; los pensamientos que nos hacen sentirnos capaces de lograr lo que nos planteamos; los objetivos que nos proponemos claramente definidos; la gestión proactiva de nuestras emociones, y el ser flexibles y aprender ante el feed-back que recibimos de nuestro entorno.

Podría parecer importante para cualquier persona, pero cuando uno tiene la responsabilidad de liderar a otros, esta tarea es esencial, ya que en el autoliderazgo se fundamenta el liderazgo ante los demás. Si quiero liderar a otros, ¿cómo voy a hacerlo si no sé liderarme a mí mismo?

Especial

10 ideas para el
Autoliderazgo

En esta ocasión, te proponemos 10 ideas y 10 preguntas para trabajar el autoliderazgo.


1. Imagina el discurso de tu funeral, ¿qué te gustaría que dijeran de ti?
Puede que suene un tanto fuerte, pero es un buen punto de partida para decidir qué clase de persona quieres ser. Pensar en lo que quieres que digan de ti te permite darle una misión a tu vida, un sentido y una coherencia a todo lo que haces.

2. Mirando tu vida desde el final, ¿qué metas has alcanzado?
Primero decides adónde quieres llegar en un futuro, y desde ahí, vas haciendo un “retroplan”, un plan desde la meta hasta el día de hoy, indicando los logros parciales que habrás ido consiguiendo para alcanzar tu meta.

3. Objetivos claros, asumibles. ¿Qué metas te propones en tu desarrollo personal?
Tenemos costumbre de fijarnos objetivos de trabajo, pero... ¿y sobre ti mismo, sobre la persona que quieres ser, te fijas objetivos de desarrollo, de adquirir nuevas conductas, nuevos pensamientos, nuevos sentimientos, coherentes con tu proyecto personal?

4. Revisa tu diálogo interior. ¿Qué te dices a ti mismo?
Qué te dices respecto a tu capacidad y posibilidades: “puedo”, “soy capaz”, “me lo merezco”, creencias capacitantes que te llenan de poder, “empoderan”, para conseguir lo que te propones; o si lo que te dices te incapacita y te lleva a no poder conseguirlo.

5. Revisa tus juicios cuando algo no sale bien. ¿Cómo los calificas de fracasos o de errores?
Reconocer lo que no te sale bien como hechos de los que aprender, errores a mejorar y no como fracasos personales. Cuentan que a Thomas Edison le dijeron que había fracasado más de 1000 veces al hacer la bombilla, y él respondió: “No, he descubierto más de 1.000 formas de cómo no hacer una bombilla” ¿Te lo apuntas?

6. Evalúa tu autoestima. ¿Qué puntuación le das?
La autoestima es el valor que nos damos a nosotros mismos. De ahí procede nuestra autoconfianza, nuestra autoimagen y la actitud con la que vivimos. Ser asertivos o no. ¿Qué nota te das? ¿Qué te falta para tener una autoestima de 10?

7. Identifica tus reacciones emocionales. ¿Qué te saca de quicio?
Conocer tus re-acciones, lo que te dispara, lo que te frena, …, es esencial para saber gestionarlas proactivamente y conseguir accionar desde la posibilidad, eligiendo cómo vas a responder, en vez de re-accionar automáticamente.

8. Se el modelo a seguir. Lo que haces, ¿tiene coherencia con quien quieres ser?
El hacer y el ser son coherentes cuando tienes un proyecto de autoliderazgo, cuando buscas la congruencia entre lo que haces con la persona que quieres ser. Es tu ética personal la que se reflejará en tus actos.

9. Aprende del feedback. ¿Te adaptas a tu entorno?
El feedback o retroalimentación es una información que nos dan los demás de cómo nos ven, de cómo actuamos. ¡Es una información tan útil para darnos cuenta de lo que transmitimos! ¿Es esa la imagen que quieres dar, la que es coherente con tu diseño personal? ¿Estás dispuesto a recibir, a cambiar, a ser flexible, a adaptarte? Si no aprendes permanentemente y te adaptas a tu entorno, ¿cómo vas a sobrevivir? Sólo las piedras, que no están vivas, son inmutables.

10. Diseña en feedforward. ¿Tienes clara tu misión?
El autoliderazgo se materializa en el presente, pero adquiere su sentido desde el futuro que quieres tener. Trabajando tu autoliderazgo con feedforward, con proalimentación, anticipas tus posibles errores y tienes posibilidades de evitar lo que no desees. Además, puedes elegir tus comportamientos futuros, y se produce un curioso efecto: “la profecía autocumplida”; cuando eliges tus comportamientos futuros, éstos se cumplen, porque actúas en consecuencia para conseguirlos.

Lo importante no es si alcanzas aquello que te propones, sino que orientas tus esfuerzos hacia lo que quieres y el camino de conseguirlo se convierte en el gran reto. Así lo afirman en fuentes tan diversas como la Terapia de la Gestalt, con el "purpose" de Fritz Perls (1893-1970) o en el poema Itaca de Cavafis (1863-1933).

Poema ITACA, de Cavafis


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.  

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni a la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu camino
si mantienes elevado tu pensamiento,
si una exquisita emoción
penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Ni los lestrigones, ni los cíclopes,
ni el feroz Poseidón podrán encontrarte,
si tú no los llevas dentro, en tu alma,
si no los pone ante tí tu corazón.

Pide que el viaje sea largo,
que sean muchas las mañanas de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Deténte en los mercados de Fenicia,
para comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y que aprendas de los sabios.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca.
Tu llegada allí es tu destino.

Mas no apresures el viaje;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca ya te brindó un hermoso viaje.
Sin ella, jamás habrías partido.

Parecería no tener nada más que darte
y aunque creas hallarla pobre,
Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo,
ahora sabio, con tanta experiencia,
habrás comprendido ya
qué significan las Ítacas.

Constantino Cavafis (1863-1933)

domingo, 27 de junio de 2010

“Felicidad en el trabajo” e-book del Observatorio de la Blogosfera de RRHH

Visto en perspectiva, sí que cambian las cosas. Hace algunos años hubiera sido impensable hablar de felicidad en el trabajo. ¿A quién le importaba eso? Y este año, a pesar de la incertidumbre, y la pérdida que invade a la sociedad, o quizás precisamente propiciado por eso, se empieza a oír hablar de tener trabajo como una suerte, y en el mundo de los RRHH se empieza a poner el foco, no ya en la satisfacción en el trabajo o el bienestar personal, sino en una palabra con una fuerte carga existencial: la felicidad.

El interés que despertó la jornada organizada por AEDIPE el 14 de Abril, “Cómo disfrutar y evolucionar en el trabajo” fue indicativa de la expectación que generaba el tema. Después vino el 45º Congreso de AEDIPE, con el título “Felicidad en el trabajo: clave de la competitividad y la sostenibilidad”. A ello le ha seguido el e-book elaborado por el Observatorio de la Blogosfera de Recursos Humanos que bajo el título “Felicidad en el trabajo” ha recogido los 'posts' más significativos que el debate sobre la felicidad ha generado en la red, y entre los cuales tenemos el orgullo de figurar con nuestro 'post' del 20-05-10  “Felicidad en el trabajo, ¿aprendemos?”

La felicidad en el trabajo es un tema que ha llegado para quedarse. Y por un motivo muy sencillo: tiene que ver con cómo las personas nos sentimos. Y dado que trabajando pasamos buena parte de nuestra vida, el cómo nos sentimos en ese tiempo tiene mucho que ver con cómo nos sentimos en nuestra vida.

Decía Susana Gutiérrez, presidenta de AEDIPE, en la apertura del Congreso, que no se trata de "poner futbolines en las empresas o llenarlas de colorines para que la gente se lo pase bien (...) La felicidad en el trabajo significa 'sentirse útil y gratificado'", y eso pasa por el "estado de ánimo" en el que tienen que estar los empleados para producir más y que sepan qué es lo que se espera de ellos, y ha vaticinado que la empresa que sea capaz de implantar este modelo "saldrá adelante" pese a la crisis.

¿“Un estado de ánimo”? ¡Quién hubiera dicho hace años que sería un foco de atención en las empresas! Hablar de estados de ánimo nos puede sonar a hablar de estar contento o triste. Pero es mucho más, es hablar de la emoción persistente, no sólo de una persona, sino de la emoción persistente compartida por un equipo, por un departamento o por una Organización.

Hay estados de ánimo que nos hacen sentirnos capaces de conseguir lo que nos proponemos, nos capacitan, y hay estados de ánimo que nos quitan capacidad y nos impiden lograr lo que queremos.

Las Organizaciones podrían ganar mucho si se enfocaran en generar estados capacitantes, desde la dirección y desde la convivencia. Jose María Gasalla habla de la confianza, y ésta, sin duda, puede ser un estado emocional muy capacitante.

Hay algo más. Hablar de emociones nos remite necesariamente al sujeto de esa emoción, a la persona. Precisamente porque un estado emocional es una vivencia interior, una forma de vivir personal, adquiere, por este motivo, una importancia extraordinaria la persona, porque ella es -y ése es su libre albedrío- la que puede elegir en qué emoción vivir. Viktor Frankl (1905-1997) nos lo hizo evidente en “El hombre en busca de sentido”.

No se trata de ofrecer actividades lúdicas, ni de construir zonas de descanso, ni de flexibilizar el puesto-sitio y horario de trabajo. Las medidas dirigidas a la acción son visibles, llaman la atención, ayudan a crear un clima positivo, sin duda ofrecen un entorno propicio para la generación de emociones positivas. Pero generar estados emocionales capacitantes es una tarea del ser, de la persona que estoy siendo. Y no puede depender exclusivamente de qué tipo de liderazgo ejerce mi jefe, o de si en mi empresa me dejan conciliar, o de si la dirección plantea posiciones funcionalmente ricas y retadoras. Aunque, como siempre constatan los estudios, el comportamiento de tu jefe contigo es clave en tus sentimientos hacia tu tarea, tu rendimiento y en definitiva en tu compromiso con la Empresa.

En los estados emocionales capacitantes, y en la felicidad, hay una responsabilidad personal en el cómo vivo lo que pasa, en la elección que hago.

Joan Elías tiene una frase “mágica” para expresar mi responsabilidad de ser responsable “Con agua y jabón, motivación” La elección es mía, como decía Frankl. Yo puedo elegir sentirme feliz o sentirme infeliz. ¿Voy de víctima o me siento responsable de mis elecciones? ¿Me siento resentido con el mundo, la vida, los demás, o por el contrario valoro que existen y me siento agradecido por lo que recibo y las oportunidades que tengo?

En Psicología el procesamiento cognitivo de dónde colocas el control de tu vida se llama “locus de control”. Y no hay nada prefijado para ello. Tú, con tu pensamiento, generas neuropéptidos: neurotransmisores que informan a tu cuerpo y a tu mente de lo que quieres; con tu diálogo interior, con lo que te dices; focalizándote en aquello que te hace sentirte bien: las pequeñas cosas, como siempre se dice; los aspectos positivos de las tareas, de las personas, de tu entorno, de la vida; y dándote cuenta de lo que eres, en vez de lo que te falta, estás llenando tu cerebro de la química adecuada para que se generen endorfinas, y te puedas sentir feliz.

Las Organizaciones no son sólo Organizaciones que aprenden, son también, y fundamentalmente para las personas, Organizaciones donde aprenden. Recientemente en un curso, un participante nos decía “Es que lo más importante que he aprendido, a nivel de desarrollo personal, lo he aprendido en mi empresa”

¿Acaso tenemos que formar en las Organizaciones a ser felices a los empleados? "¿Y para qué no?", podría preguntar un coach.

Las Organizaciones se han convertido en el mejor lugar para aprender más Inteligencia Emocional, donde aprendemos a conocernos, y a ver el impacto que tenemos en los demás, y dónde aprendemos con más facilidad a tener relaciones asertivas con los otros. Si entendemos que una inteligencia emocional desarrollada genera personas más capaces de conseguir sus logros y de vivir felices, surge un nuevo reto en la formación en las empresas: el desarrollo del auto-liderazgo: la capacidad personal para elegir como vivir la vida.

La felicidad es una opción, y a elegirla también se puede aprender.
Isabel Aranda
Doctora en Psicología de las Organizaciones
Coach Ejecutivo

miércoles, 2 de junio de 2010

¿Quién lleva las riendas de tu vida?

¿Quién lleva las riendas de tu vida?

¿Qué eres? ¿El jinete o el caballo?

¿Has elegido cómo vivir tu vida? Ser nuestro propio líder es algo que se aprende, y más en un momento como el actual donde la rapidez, la cantidad de información y la presión por obtener resultados nos llevan a que el período de aprendizaje se intensifique durante toda la vida. Construirse como persona es el proyecto tal vez más complejo y laborioso de todos los que podemos afrontar. ¡Nunca está terminado! ¡Ser el propio líder!

El autoliderazgo es la filosofía para conducir la propia vida que fomenta la responsabilidad de cómo vives tu vida. También es una competencia de la inteligencia emocional en cuanto capacidad para conocernos y gestionarnos; motivarnos con lo que en nuestro modelo de emoción-acción © identificamos como elementos de la fórmula de la acción.

El autoliderazgo nos permite darnos cuenta de quién soy, y qué es lo realmente importante para mí, conocer mis capacidades, mis fortalezas, mis puntos débiles; y desde ese autoconocimiento, motivarme para alcanzar las metas que me propongo, actuando siempre en coherencia conmigo mismo.

¿Cómo hago para autoliderarme?. La respuesta es sencilla, empieza por conocerte. Ser autolíder es algo que sólo puedes hacer tú.

jueves, 15 de abril de 2010

Entrevista en Gestiona Radio / Autoliderazgo

El pasado miércoles 14 de Abril fuimos invitadas nuevamente por Ainara Ariztoy al programa El Bulevar de Gestiona Radio. La entrevista tuvo lugar de 20,10h a 20,30h de la tarde. Veinte minutos en los que tuvimos ocasión de hablar de Auto-Liderazgo, un tema apasionante y que trabajamos muchísimo, tanto en procesos de Coaching, como a nivel formativo.

Si quieres oir la entrevista, puedes hacerlo en el nuestro canal en Youtube.
Esperamos que te guste.