Especializados en acciones formativas singulares y coaching, facilitamos el desarrollo de las competencias necesarias para que una persona se sienta más capaz de alcanzar los objetivos que se propone. Sentirnos capaces hace que nos sintamos con el control de qué hacer en una situación; y eso está en la base del bienestar personal y, como consecuencia, del éxito profesional.

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domingo, 13 de noviembre de 2011

¡No hay MÁS TIEMPO!

Cuando preguntamos qué quieren a los participantes en nuestros cursos de organización (del tiempo), siempre oímos la misma respuesta:   ¡más tiempo!
Y... ¡¡¡NO HAY MÁS TIEMPO!!! Dicen que el tiempo es el único recurso democrático que existe: son 24 horas al día para todos, lo queramos o no. Así que no se trata de tener más tiempo, sino de ELEGIR QUÉ HACER EN ESE TIEMPO. Preguntas, siempre preguntas, que hacemos los coaches: qué hacer, cuándo, cómo, cuánto, y sobre todo... ¿para qué?.
Gestionar tu tiempo, organizarse, no es una cuestión baladí. El mero hecho de formularlo como verbo reflexivo, “organizarse”, indica la responsabilidad que tenemos cada persona en ello. Es una competencia que tiene que ver con esa inteligencia emocional que marca la diferencia en las personas, con esa inteligencia específica que nos permite gestionarnos a nosotros mismos: la inteligencia intra – personal que definió Howard Gardner. En esta competencia están implicados nuestra capacidad para conocer, nuestra forma de actuar, nuestra capacidad para auto – liderarnos y nuestra capacidad para orientarnos al logro, claves todas ellas en cómo nos orientamos hacia la acción. 
El éxito en organizarse es decidir consciente y deliberadamente lo que haces en ese tiempo.
Pero la verdad es que no es tan fácil como parece ser proactivo en la gestión de tus actividades. La gran dificultad con la que nos encontramos en nuestros cursos a la hora de enseñar técnicas para organizarse, y ser más eficiente, y estar más satisfecho con lo que cada uno hace, es precisamente las creencias que tenemos sobre lo que somos capaces de hacer o no.
Lo que creemos es lo que nos permite hacer algo
Por eso de poco sirve leer técnicas, aprender técnicas, seguir cursos (simplemente)... Al final las técnicas que pondrás en práctica serán aquellas que creas que puedes poner en práctica y eso es lo que hay que revisar para ser más eficiente. Es así como lo trabajamos nosotras: desde las creencias, porque hemos comprobado que es desde ahí desde donde somos capaces de hacer. Nuestra fórmula:
formación = dar forma, enfatizando el qué + coaching = elegir la forma, enfatizando el cómo
En esta línea, os invitamos a leer el artículo que hemos publicado este mes en la revista TodoPyme: ¿Es cuestión de gestionar el tiempo o de organizarse? Esperamos que lo disfrutéis, que os sea de utilidad... ¡y que aprovechéis el tiempo!
Y si, personalmente, quieres cambiar tus hábitos de "gestión" del tiempo y convertirte en alguien altamente eficiente, también puedes comprometerte con un proceso de Coaching:
  • Sabrás en qué empleas el tiempo y para qué
  • Identificarás las causas reales de que pierdas el tiempo
  • Aprenderás a ser más eficiente, estar más satisfecho y alcanzar tus metas
Para ello, ponte en contacto con nosotras en info@tbc-aranda.com

Especial

10 ideas para Organizarse

1. PLANIFICA TU FUTURO
Numerosos estudios de psicología indican que las personas que más satisfechas se sienten con su vida, y son más felices, son las que viven su sueño, ¡viven como quieren vivir! Cuando una persona se imagina la clase de vida que quiere vivir está en disposición de dar los pasos para alcanzarla. ¡Para el que no sabe a dónde ir, cualquier camino es válido! Pero si tú quieres gestionar eficientemente tu tiempo, PIENSA EN LA CLASE DE VIDA QUE QUIERES VIVIR. Eso te dará criterios para decidir lo que quieres y lo que no, lo que estás dispuesto a hacer y lo que no. Y te dará el entusiasmo y las ganas para hacer aquello que necesitas hacer para lograr tu sueño. Por lo tanto, dedica unos minutos a pensar en lo que haces, a diseñar tu futuro, a soñar con lo que quieres hacer con tu vida. 

2. FIJA OBJETIVOS DE TRABAJO
Esto será más fácil desde el paso anterior. Si quieres ir a algún sitio, tendrás que decidir cuándo y cómo ir. Sin objetivos, el día a día puede ser errático, aleatorio, accidental. Si fijas siempre objetivos a tu actividad, conseguirás más con menos: serás más eficiente.

3. DISEÑA TU  PLAN SEMANAL
Dicen que es el plano temporal más eficiente. Si te organizas el trabajo para la semana, en vez de para un día, puedes contar con más tiempo para hacer frente a las incidencias y también para obtener más rendimiento a tu propia capacidad. Organiza tus tareas para la semana.

4. CÉNTRATE EN LAS ACTIVIDADES PRIORITARIAS
Sólo hay un criterio para decidir lo que hacer: poner primero lo primero, hacer lo primero aquello que hay que hacer. No se trata de hacer lo más urgente, ni lo importante, sino lo que responde a ambos criterios: esto es lo prioritario, lo que si no lo haces no consigues tus objetivos.

5. SÉ SELECTIVO CON LO QUE HACES, CUÁNDO Y CÓMO
Este sí que es un hábito diferencial, reflexionar proactivamente sobre lo que hacer en vez de reaccionar. Decidir en todo momento lo que hacer con cuánta dedicación, de qué manera. Así evitamos las faltas de eficiencia, las pérdidas de tiempo, el esfuerzo baldío.  
6. FIJA UN TIEMPO A LA TAREA
Marca un tiempo límite. En psicología es un principio bien conocido. Si pones límite al tiempo que vas a dedicar a una actividad es más probable que consigas hacer lo que te planteas en ese tiempo, ya que te programas para concentrarte en realizarla y ser más eficiente.

7. PREVÉ COLCHONES DE TIEMPO
Por más que queramos planificar sobre el papel, la realidad siempre nos sorprende con incidentes, cambios y errores. Es necesario calcular el tiempo con margen, “dejar colchones” de tiempo, por lo que pueda ocurrir.

8. DEFIENDE TU PLANIFICACIÓN
Y si la planificación que hemos hecho responde a nuestras prioridades, habrá que defenderla, atenerse a ella para poder conseguirla. Trabajar con una lista de prioridades diaria ayuda a no perder el norte y centrar el esfuerzo en lo prioritario.

9. EVALÚA LO QUE ESTÁS HACIENDO
La reflexión es clave en el desarrollo de la inteligencia emocional. Ser conscientes, conocernos, estar pendientes de si hacemos lo que en realidad hemos decidido hacer. La evaluación diaria es necesaria, la semanal imprescindible; desde ese marco temporal podemos controlar mejor nuestra actividad y tener perspectiva de lo que hemos hecho, lo que no, y por qué sí o por qué no. Y replanificar, reorganizar, repriorizar.

10. MANTÉN EL HÁBITO
Al final es cuestión de generar el hábito, de ser constantes. Siguiendo los pasos anteriores es más fácil llegar a hacerlo de forma automática. En generación de hábitos se habla de que son necesarias 21 veces de repetición para que se instaure un camino neural, una costumbre, pero luego, hay que mantenerla ¡constantemente!