Especializados en acciones formativas singulares y coaching, facilitamos el desarrollo de las competencias necesarias para que una persona se sienta más capaz de alcanzar los objetivos que se propone. Sentirnos capaces hace que nos sintamos con el control de qué hacer en una situación; y eso está en la base del bienestar personal y, como consecuencia, del éxito profesional.

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lunes, 5 de abril de 2010

Emociones, Piscología y Coaching

El próximo miércoles 7 vuelvo a hablar de emociones dentro del Ciclo de Conferencias de Psicología y Coaching, que organiza el Grupo de Trabajo de Psicología y Coaching del Colegio Oficial de Psicólogos de Madrid.

Un lugar privilegiado para hablar de las personas, de sus emociones y de lo que significan en su comportamiento, en su personalidad y en su vida. Al fin y al cabo ése es el material de trabajo de los psicólogos: las personas. Los psicólogos nos formamos en la ciencia de la persona, en el conocimiento de cómo somos y qué nos hace ser así. Psicólogo y Coach, menuda combinación. El conocimiento que aporta la Psicología y la práctica que aporta el método del Coaching. Como dice el lema del Grupo de trabajo, “Sin límites somos más”.

Y entre Psicólogos–Coaches, hablaré de emociones que nos capacitan para ser y para hacer. Emocionada también, y nunca mejor dicho, llena de la emoción de alegría, con la sensación del entusiasmo por hablar de aquello que me parece lo más esencial del ser humano, su capacidad para elegir lo que quiere y lo que no. Porque eso son al final las emociones, el filtro con el que mirar la vida y hacer nuestras elecciones.

Sus orígenes evolutivos lo dejan claro, nos ayudan a hacer aquello que nos permite sobrevivir. Nos ayudan a elegir aquello que nos conviene. No podemos seguir hablando de emoción o razón como facetas independientes de la persona. No es o razón o emoción. Es “razona y valora” con la emoción, porque así es cómo, en realidad, actúa nuestro cerebro, ponderando, valorando, ¡exagerando! desde la emoción.

Cuando se rompe ese vínculo entre la razón y la emoción no sabemos qué nos conviene, qué es adecuado, cómo actuar. Lo sabemos muy bien estudiando a personas cuya conexión se ha perdido por enfermedades o accidentes como el famoso de Phineas Gage (1823-1860) quien tras sufrir severos daños en el cerebro, vio gravemente alterada su capacidad para tomar decisiones y su personalidad en general.

Tenemos suerte. Es un momento casi extraordinario para el desarrollo de las personas, empezamos a comprendernos como sistemas abiertos que tienden al bienestar, a la felicidad, a la salud, al “vivir”. Es una marea inmensa que está siendo bienvenida. Había necesidad, había ganas. No más divorcios entre el deber y el ser, no más divorcios entre la razón y la emoción, no más divorcios entre el corazón y la cabeza, entre el sentir y el pensar.

Sólo tenemos que dedicarle momentos de atención y reflexión, aprender, entrenarnos en darnos cuenta de lo que sentimos, de por qué lo sentimos, de lo que nos está avisando, de cómo nos está afectando, ¿nos capacita para hacer lo que deseamos o nos lo impide?

Aunque ciertamente solos es difícil, bastante difícil, porque no tenemos referentes externos que nos faciliten la perspectiva. Somos seres sociales. Seres que ganamos nuestra identidad con los otros. Somos seres que aprendemos muy bien por imitación y mucho mejor con la facilitación, con el aprendizaje mediado por otra persona. De ahí que un entrenamiento en desarrollar la inteligencia emocional o un proceso de Coaching nos permitan romper las barreras que el desconocimiento de nuestra propia naturaleza imponen a nuestra vida.

Cuando se ha tenido la experiencia de ver como un coachee, y otro, y otro, descubren que han estado viviendo una vida limitada, coartada por una emoción que le impedía vivir plenamente, viviendo una vida plana, que no plena, y descubren que pueden cambiarla y descubren cómo hacerlo, has presenciado algo mágico. ¡Tampoco tu vida será igual!

Isabel Aranda
Doctora en Psicología de las Organizaciones
Coach ACC

martes, 30 de marzo de 2010

Marcas y pre-juicios

Jane marcó “la marca”. Ayer 29 de marzo, Jane dio una conferencia sobre “Nation Branding” en la Universidad Francisco de Vitoria. Un tema sorprendente, interesante, atractivo. Habló del significado de una marca y del valor de la “Marca España” ante un público de universitarios franceses.

Una marca es un “constructo mental”, una representación de algo a lo que le atribuimos un valor determinado que lo hace único, especial y digno de ser apreciado y buscado. Y no sólo por los atributos que componen la imagen de la marca, sino porque las personas nos identificamos con ella y los atributos que le damos nos los damos a nosotros mismos. A través de las marcas nos re-creamos, crecemos en autoestima, nos posicionamos socialmente, ya que el valor que damos a una marca nos lo apropiamos al elegirla.

Hemos conocido la marca de productos, de empresas, de servicios. Ahora se ha hecho imprescindible el Personal Branding, como tarjeta de identificación para todo profesional que necesite hacerse ver y mostrar el valor añadido que como persona es capaz de dar a una actividad.
Jane hablaba de la marca de una nación, de la imagen que como nación te hace especial en un mundo global. ¿Una nueva aplicación del marketing? El reto no va a estar en construir una imagen de marca, sino en des-construir la imagen ya hecha. Porque las naciones se han llenado de adjetivos a lo largo de la Historia, de leyendas y sentimientos. Percibimos a las naciones no desde una descripción objetiva de sus características, ni desde una valoración de la información actualizada sobre ellas. Percibimos a las naciones desde los pre-juicios fundamentados, tal vez, en hechos fortuitos o puntuales y consolidados, sin cuestionarlos, por la repetición.

Preguntar al auditorio por los atributos del nombre España, resultó esclarecedor. Algunos de los juicios están basados en la evidencia como el sol o la playa. Otros como la bebida, el racismo, o que somos poco trabajadores, puede que sean el fruto de juicios previos poco contrastados. Atributos sobre innovación, tecnología, capacidad productiva, no formaban parte de la imagen que tenían.

Resulta impresionante ver cómo los juicios previos que tenemos sobre las cosas nos pueden llevar a no ver más que una visión distorsionada de algo en un espejo empañado. ¿Adónde nos lleva eso?

Pero la realidad es ésa. Las personas nos formamos pre-juicios sin que éstos sean negativos en sí mismos. Coloquialmente se habla de pre-juicio como una forma de pensar mala, casi indigna. Muy al contrario formarnos pre-juicios es uno de los mecanismos del pensamiento más eficaces que tenemos para manejar tanta información como está a nuestro alcance, la etiquetamos rápidamente para poder responder rápidamente. Los pre-juicios nos facilitan la vida y muy especialmente la vida social. Sin ellos tendríamos que procesar cada palabra, cada persona, cada marca, una y otra vez. Sería una pérdida de la experiencia y el aprendizaje, algo impensable en un sistema tan extraordinariamente eficaz como es la cognición humana.

El problema surge cuando no se nos ocurre cuestionar esos pre-juicios basados en sólo alguna información. No nos entrenamos para cuestionarnos de dónde salen nuestros pre-juicios, cómo los hemos formado, para qué nos sirven, a qué resultados nos llevan. Y lo que es peor, sobrevivimos sin ser conscientes de que esos pre-juicios pueden estar llevándonos a tomar decisiones poco o nada adecuadas a nuestros objetivos y a la vida que queremos vivir.

Por eso el Coaching está impactando de una forma tan impresionante donde se aplica, porque te lleva a pulir el espejo en el que estás mirando el mundo, a cuestionarte si los pre-juicios que tienes son los que te convienen para conseguir lo que quieres.

Puede que no podamos coachear al mundo y llevarles a tener unos juicios previos sobre España más acordes con lo que en realidad somos, pero aprender en los adultos implica también desaprender. Crear una marca de “Nación España” con los atributos más cercanos a lo que somos supone también preguntar “¿Y en qué te basas para decir eso?”

martes, 23 de marzo de 2010

Nuestra actualidad


Hemos comenzado el año con nuevos proyectos de Coaching. Y no dejamos de admirarnos al ver la transformación personal de nuestros coachees. En un breve período de tiempo resuelven decisiones demoradas durante años, se convierten en líderes capaces de generar resultados extra – ordinarios en sus equipos, modifican su actitud ante la vida, definen su futuro; en definitiva, se construyen como personas capaces. Por eso, hemos intensificado nuestra colaboración con Coaching sin Fronteras, en proyectos donde el Coaching adquiere una cualidad más inesperada, más intensa, más vital. No podemos dejar de admirar lo que ocurre en un proceso de Coaching. Es.. ¡una maravilla! Como en los videos (1 y 2) que os proponemos en esta ocasión: ver como el coachee se llena de fuerza, de ilusión, de posibilidades.

Estamos trabajando con Coaching de grupos. ¿Una innovación? Sin duda, y de las importantes. Trabajamos la acción desde la emoción, pero en grupo. Personas que comparten necesidades e inquietudes. Resultados más sólidos, más impactantes, más perdurables que con dinámicas grupales tradicionales. ¿Quién dijo que el Coaching sólo podía ser o individual o de equipos?

Seguimos investigando, innovando, creando formas nuevas de “dar nueva forma” a las capacidades de las personas. Fruto de esta inversión es nuestra forma de trabajar con Coaching de grupos y también nuestro modelo “emoción-acción”©, el modelo de abordaje de las emociones con Coaching, que tan buen resultado nos está dando en las sesiones. Un modelo que compartimos con otros coaches en la conferencia “Qué son las emociones y cómo abordarlas en el Coaching”, que debido a la demanda de asistencia, repetimos el día 17 de marzo en la ICF. Un modelo que también compartiremos con psicólogos en el Colegio de Psicólogos de Madrid el próximo 7 de abril, dentro del ciclo de conferencias de la comisión de Coaching y Psicología.

Y seguimos innovando, con acciones formativas singulares. Hemos enlazado la experiencia de la aventura con la formación en un programa outdoor singular “Conócete, volando un globo”; un programa lúdico-formativo que combina de forma innovadora la acción con la reflexión, para conseguir una aplicación inmediata de lo aprendido al desempeño profesional.

Y nos formamos continuamente, porque dar forma es renovarnos con aprendizajes nuevos y construirnos con nuevos materiales. Es recorrer la vida con mapas nuevos, más precisos, más sugerentes, que nos descubren lugares ignorados y mundos de oportunidades. Esto es lo que hicimos el 24 y 25 de febrero, parar por dos días la acción, y concentrarnos en el aprendizaje con dos maestros, Robert Dilts, y Ovidio Peñalver, en el marco de la programación de Coaching del IDDI (Instituto de Desarrollo Directivo Integral) de la Universidad Francisco de Vitoria. Un Taller de herramientas avanzadas para potenciar las sesiones del Coaching, en el que descubrimos nuevas rutas para andar por los caminos del Coaching, disfrutamos de la presencia casi sobrecogedora y ¿mística? de Dilts, y de la cercanía y sentido utilitario de Ovidio. Ahora, además, de la experiencia, del aprendizaje, del recuerdo,… ¡tenemos sus libros firmados!

¿Qué es el Coaching?, a vueltas con la pregunta. Presentar en sociedad una nueva profesión como esta requiere hablar de ello. Y eso es lo que hicimos en la entrevista que nos hicieron en Gestiona Radio, en el programa el Bulevar, el 16 de febrero, y que podéis escuchar, en 3 partes, en nuestro nuevo Canal en YouTube.

Y todo ese aprendizaje, y todo ese trabajo, tiene sentido, porque facilitando el desarrollo a otras personas tienen más sentido nuestras vidas.
Isabel Aranda / Jane Rodríguez del Tronco
Socias Directoras de grupo tbc-aranda

martes, 16 de marzo de 2010

¿Has volado ya en globo?

Pocas actividades deportivas causan un efecto tan personal y sorprendente. Es una experiencia impactante; por encima de todo, sientes el momento.

El disfrute del aquí y ahora es completo. Por su componente lúdico, su componente sensorial y su componente estético, genera fuertes emociones positivas, inolvidables.

¿Se puede aprender algo de esa experiencia que nos sea útil en nuestra vida profesional?
Así lo creemos. Después de vivir la experiencia, hemos comprobado que puede abrir una gran puerta al aprendizaje sobre uno mismo y sobre el trabajo en equipo.

Esas sensaciones lúdicas, sensoriales y estéticas que provoca un vuelo en globo, nos sitúan en una posición privilegiada para la reflexión, la creatividad y el aprendizaje. A los directivos se les forma para tomar decisiones en entornos de crecimiento que hacemos predecibles. Pero no se les forma para tomar decisiones en entornos de alta incertidumbre, de decrecimiento y variabilidad constante, como es el vuelo del globo.  Conscientes de que la formación en habilidades, que recurre a más vías que las meramente intelectuales, consigue un desarrollo mayor de las competencias de las personas, y en congruencia con nuestro “modelo in”© de intervención, realizamos acciones formativas singulares.

Y ésta que lanzamos ahora es, sin duda, singular. No se trata sólo de volar en globo, sino de “volar un globo”.

“Volar un globo” es una actividad de formación outdoor innovadora para el desarrollo del liderazgo, que se diferencia por la originalidad de la combinación y la perfecta comunión entre el fin, el mensaje y los medios utilizados.

Específicamente tiene un fuerte impacto inmediato en las competencias de conciencia de uno mismo, autorregulación, empatía y comunicación. Además de la orientación al logro, la toma de decisiones y el trabajo en equipo, todas ellas necesarias en el liderazgo. Desde el primer momento “engancha”, y su aplicabilidad en el comportamiento personal es inmediata.

Iniciamos así la colaboración con The Balloon Company, un partnership, una alianza estratégica, que nos permite ofrecer una acción formativa muy, muy de altura: "Conócete, volando un globo"

Si quieres “volar un globo”, ¡ahora tienes la oportunidad!