Especializados en acciones formativas singulares y coaching, facilitamos el desarrollo de las competencias necesarias para que una persona se sienta más capaz de alcanzar los objetivos que se propone. Sentirnos capaces hace que nos sintamos con el control de qué hacer en una situación; y eso está en la base del bienestar personal y, como consecuencia, del éxito profesional.

viernes, 23 de julio de 2010

Poema ITACA, de Cavafis


Cuando emprendas tu viaje hacia Ítaca
debes rogar que el viaje sea largo,
lleno de aventuras, lleno de experiencias.  

No has de temer ni a los lestrigones ni a los cíclopes,
ni a la cólera del airado Poseidón.
Nunca tales monstruos hallarás en tu camino
si mantienes elevado tu pensamiento,
si una exquisita emoción
penetra en tu alma y en tu cuerpo.
Ni los lestrigones, ni los cíclopes,
ni el feroz Poseidón podrán encontrarte,
si tú no los llevas dentro, en tu alma,
si no los pone ante tí tu corazón.

Pide que el viaje sea largo,
que sean muchas las mañanas de verano;
que te vean arribar con gozo, alegremente,
a puertos que tú antes ignorabas.
Deténte en los mercados de Fenicia,
para comprar unas bellas mercancías:
madreperlas, coral, ébano, y ámbar,
y perfumes placenteros de mil clases.

Acude a muchas ciudades del Egipto
para aprender, y que aprendas de los sabios.
Conserva siempre en tu alma la idea de Ítaca.
Tu llegada allí es tu destino.

Mas no apresures el viaje;
mejor será que dure muchos años,
y que llegues, ya viejo, a la pequeña isla,
rico de cuanto habrás ganado en el camino.
No has de esperar que Ítaca te enriquezca.
Ítaca ya te brindó un hermoso viaje.
Sin ella, jamás habrías partido.

Parecería no tener nada más que darte
y aunque creas hallarla pobre,
Ítaca no te ha engañado.

Y siendo ya tan viejo,
ahora sabio, con tanta experiencia,
habrás comprendido ya
qué significan las Ítacas.

Constantino Cavafis (1863-1933)