Especializados en acciones formativas singulares y coaching, facilitamos el desarrollo de las competencias necesarias para que una persona se sienta más capaz de alcanzar los objetivos que se propone. Sentirnos capaces hace que nos sintamos con el control de qué hacer en una situación; y eso está en la base del bienestar personal y, como consecuencia, del éxito profesional.

lunes, 3 de octubre de 2011

"Sin esfuerzo no hay éxito"

¡Qué chocante! ¿Alguna vez pensaste en la posibilidad de que alguien renunciase a 1 millón de euros de patrocinio anual? ¿Y para qué?

Pues sí. Ha ocurrido. La prensa española se hacía eco la semana pasada de la renuncia por parte del Valencia Basket Club de un patrocinador dispuesto a invertir cerca de 1 millón de euros para, a cambio, imprimir en su camiseta un mensaje contra la crisis económica; una máxima que el también valenciano Juan Roig, mayor accionista del equipo, siempre ha aplicado en Mercadona:

"Cultura del Esfuerzo”


Según ElMundo.es, la entidad ha reconocido su decisión de renunciar voluntariamente a la figura del patrocinador para reforzar la "responsabilidad social que le corresponde como entidad deportiva", comprometiéndose a transmitir a la sociedad la importancia de asumir que "para conseguir cualquier meta es necesario realizar acciones que representen trabajo, porque sin esfuerzo, valor fundamental en el deporte, no hay resultados".
De este modo, esta temporada en la camiseta de los jugadores del Valencia Basket Club lucirá la imagen de un niño estirándose para encestar y las palabras “Cultura del esfuerzo”, en lugar del nombre o marca de un patrocinador. Como señalaba Francisco Martínez Raga, vicepresidente del Club, motivados por lanzar un mensaje de “responsabilidad”:


“sin esfuerzo no hay éxito"

Admirable, ¿no? Como admirable es de hecho la trayectoria que Mercadona ha mostrado desde su nacimiento, siguiendo precisamente esta máxima, y que hace que hoy se hable de Juan Roig, presidente y dueño de esta cadena de supermercados, como un ejemplo de gestión empresarial, de toma de decisiones que llevan a logros “extra-ordinarios”: haciendo gala de su independencia del poder político, ha sido capaz de aumentar su plantilla a 63.500 empleados (1.500 más) en el peor año de paro de España, ¡y con un 100% de contratos fijos!; esto, además de haber aumentado sus ventas, colocándose a la cabeza de la distribución en España por delante de grupo El Corte Inglés, de haber pagado cientos de millones de impuestos y repartido otros tantos entre sus trabajadores por haber alcanzado objetivos. Y podríamos seguir…

Nosotras también creemos en la responsabilidad personal, es decir, en la habilidad de cada uno, en particular,  para responder ante lo que ocurre; en que la única libertad que tenemos es la de elegir cómo actuar. Creemos que el esfuerzo por dar lo mejor, por lograr el máximo, lleva a resultados extra-ordinarios (referencia inevitable aquí a Nadal); en la adaptación continua (si no te adaptas y generas nuevas respuestas, difícilmente sobrevivirás). Defendemos que el éxito requiere de un pensamiento ganador, y de un trabajo diario. Y confiamos en las personas, en su potencial, porque lo vemos a diario en nuestro entorno: en el aprendizaje de nuestros alumnos, en el crecer de nuestros hijos, en la evolución de los coachees…
Lo que llama la atención es ver estas “creencias”, estas convicciones, estos valores, puestos en práctica en una empresa. Son ya varios los reconocimientos que se han hecho a Mercadona y a su presidente, como el Premio Príncipe de Asturias a la Excelencia Empresarial, o el Premio Sorolla a la Innovación. En marzo de este año, Juan Roig afirmaba: “vamos a seguir fomentando entre nuestros trabajadores el liderazgo en la toma de decisiones, ya que es la única forma de mejorar constantemente en nuestro trabajo diario y de conseguir ser una empresa de alto rendimiento".
¿Tendrán que ver estas “creencias” en el éxito de Mercadona?

No hay comentarios: